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Los habitantes del sector Valparaíso, en Carora, municipio Torres del estado Lara, trancaron simultáneamente la avenida Isaías Ávila y la avenida 14 de Febrero. La acción de protesta se llevó a cabo en la prolongación que da entrada a la urbanización Calicanto, específicamente frente a la plaza José Gregorio Hernández.
Cansados de la falta de atención por parte de la empresa Corpoelec, los vecinos de este populoso sector alzaron su voz como medida de presión, ya que suman más de dos semanas con un transformador de 37.5 kVA dañado. La avería mantiene a numerosas familias sin suministro eléctrico, situación que se suma a los racionamientos por administración de carga que afectan a gran parte de la ciudad y del país, los cuales suelen ser diarios y de hasta ocho horas aproximadas.
Durante la manifestación, el abogado Pablo Rojas, residente de la comunidad, expresó:
«Esto es insostenible e inhumano. Lo que está haciendo la gente de Corpoelec al exponernos a largas horas sin electricidad es grave. Acá somos muchos los afectados por esta situación que se presenta desde hace semanas. Nos sentimos burlados porque el ente público encargado de solventar este problema no ha enviado ni siquiera una comisión que nos dé la cara o nos explique por qué no se ha reemplazado el transformador».
Rojas aclaró que la acción se realizó de forma pacífica y amparada en la ley:
«Optamos por cerrar la avenida como medida de protesta para ser escuchados. Quiero dejar claro que es una manifestación pacífica, para que no haya malos entendidos. El derecho a la protesta cívica está estipulado en el artículo 68 de la Constitución, y lo ejercemos como forma de presionar a la empresa Corpoelec para que dé una respuesta inmediata, reparando o sustituyendo el equipo».
Asimismo, el vocero enfatizó el impacto social de la avería en los sectores más vulnerables de la zona:
«Entre los más afectados hay niños, personas de la tercera edad y ciudadanos con discapacidad que necesitan la electricidad para tener calidad de vida. Además, la falta de luz afecta la recolección de agua cuando la empresa Hidrolara la envía. Les pregunto a los de Corpoelec: ¿cómo vamos a llenar los tanques de almacenamiento si no tenemos energía para encender las bombas? El presupuesto no nos alcanza para comprar agua de cisternas, cuyo costo ronda los 6.500 bolívares».
Finalmente, Rojas hizo un llamado urgente a las autoridades competentes para que se apliquen las correcciones necesarias en el menor tiempo posible:
«Hago un llamado a Corpoelec y a los organismos correspondientes para que tomen medidas inmediatas y resuelvan esta situación que afecta a decenas de familias en Valparaíso. Reitero que no nos vamos a retirar hasta tanto el problema sea resuelto».
Texto: Asdrúbal Ocanto.-
CNP 21.565
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