
Con cacerolas en mano y la indignación a flor de piel, los habitantes de la urbanización Fundalara alzaron su voz de protesta para denunciar una grave contingencia que ya supera los 90 días: la ausencia total de agua potable por tubería.
La problemática impacta de manera directa a más de 700 familias del municipio Torres, quienes señalan que la falta del recurso vital ha alterado drásticamente la dinámica cotidiana, poniendo en riesgo la salubridad de los hogares y afectando principalmente a niños y adultos mayores.
Durante la manifestación pacífica, los vecinos enfatizaron que la paralización del bombeo los ha forzado a depender del suministro mediante camiones cisterna privados. Esta alternativa genera un desgaste financiero insostenible para la mayoría de los presupuestos familiares.
Maxyuli Mendoza, habitante del sector, visibilizó la angustia que se vive en las calles de la comunidad: "Son tres meses de sequía continua. Pagar por camiones cisterna se convirtió en una carga económica que ya nadie puede mantener. Necesitamos que las autoridades entiendan que el agua no es un lujo, es un derecho humano fundamental".
Los residentes manifestaron haber agotado las vías institucionales y los reportes formales sin obtener hasta el momento un cronograma claro de distribución ni respuestas técnicas sobre la falla del sistema.
Ante este panorama, la comunidad de Fundalara reiteró su llamado de emergencia a la directiva de Hidrolara y a la Alcaldía del Municipio Torres para que se efectúen las maniobras operativas correspondientes y se restituya el flujo hacia la zona. Advirtieron además que, de no recibir atención a corto plazo, mantendrán las acciones pacíficas de protesta en la calle.
Texto Jhon Romero. -
CNP: 23.915
Fotos: Carlos Raúl Arroyo
.jpeg)
.jpeg)
COMENTARIOS