.jpg)
La Sociedad de Cañicultores del Municipio Torres (Socatorres) reinauguró este viernes su salón de conferencias, espacio que mantiene el nombre de "Néstor Luis Riera Herrera". El evento gremial incluyó una agenda eclesiástica y académica orientada a revisar la trayectoria institucional y la evolución de la actividad agrícola en la región.
.jpg)
Los actos protocolares iniciaron con una eucaristía oficiada por el Obispo de la Diócesis de Carora, Monseñor Carlos Curiel, quien se refirió al rol de la asociación en el entorno productivo, señalando que "Socatorres es un lugar donde el trabajo es su continuación" y añadió que "es tiempo para descubrir los tesoros que guarda esta institución". Por su parte, el presbítero Alberto Álvarez Gutiérrez analizó la trayectoria de Riera Herrera dentro del gremio, afirmando que "fue un hombre adaptado a las circunstancias, siendo capaz de dar paso a las generaciones venideras y de desafiar tiempos poco amigables, especialmente para los del sector azucarero".
.jpg)
El despeje de la cinta en el área remodelada estuvo a cargo de la viuda del homenajeado, doña Tania García de Riera. Durante el acto central, el presidente de Socatorres, Ricardo Luis Álvarez, recordó que el bautizo del salón con este epónimo se acordó originalmente hace 24 años. "Estamos aquí para hablar de un hombre de audacia a mitad del siglo XX. Fue pieza fundamental en el nacimiento del Central La Pastora. Desafió la sequía y los escepticismos, demostrando que en Carora podemos levantar grandes obras. En este lugar planificamos trabajo, proyectos en su nombre", detalló Álvarez.
.jpg)
Seguidamente, el vicepresidente de la institución, José Ricardo Álvarez Yépez, intervino citando al Papa León XIV para señalar que "la vertiginosidad nos obliga a profundizar en la fe y la dimensión humana", antes de introducir el proyecto de investigación "Carora. Una historia de trabajo y fe", coordinado por el periodista Jorge Euclides Ramírez.

Ramírez expuso que la investigación toma como base el arraigo laboral de las familias locales, mencionando antecedentes históricos como la devoción mariana del fundador Juan de Salamanca, vinculada a la Batalla de Lepanto y al Papa Pío V. Asimismo, el comunicador hizo alusión a las crónicas de la visita del obispo Mariano Martí en el siglo XVIII y al desarrollo económico de la primera mitad del siglo XX, acotando que el trabajo creador funcionó como eje de la dinámica social en la zona.
Luego intervino el escritor Orlando Álvarez Crespo, autor de "Raza Carora, el fuego de Prometeo", quien expuso cómo los productores locales se las han ingeniado para levantar ganado y, de manera particular, "inventar" una raza lechera a la que definió como única en el trópico.
Durante su intervención, vinculó este avance con hitos del desarrollo civil de la localidad, tales como la creación del Club Torres —al cual describió como un espacio de discusión y ciencia en sus inicios—, la fundación del diario El Impulso y el proceso de mejora de la ganadería regional.
La actividad concluyó con la disertación del historiador Luis Mora Santana, quien dictó la ponencia "Evolución histórica de la cañicultura en Carora, desde 1920 a 1970".
El académico detalló las transformaciones culturales que trajo consigo la llegada del Positivismo a la localidad, argumentando que la población debió adecuarse a los nuevos esquemas de la época.
Durante su intervención, vinculó este avance con hitos del desarrollo civil de la localidad, tales como la creación del Club Torres —al cual describió como un espacio de discusión y ciencia en sus inicios—, la fundación del diario El Impulso y el proceso de mejora de la ganadería regional.
La actividad concluyó con la disertación del historiador Luis Mora Santana, quien dictó la ponencia "Evolución histórica de la cañicultura en Carora, desde 1920 a 1970".El académico detalló las transformaciones culturales que trajo consigo la llegada del Positivismo a la localidad, argumentando que la población debió adecuarse a los nuevos esquemas de la época.
Mora explicó que, tras la incorporación de Curarigua al territorio caroreño en 1856, la localidad pasó a formar parte del Cantón Carora. Finalmente, al evaluar la curva demográfica del antiguo Distrito Torres entre las décadas de 1920 y 1970, calificó el crecimiento de ese periodo como "incipiente", debido al impacto del paludismo y los flujos migratorios internos hacia otras regiones del país o los efectos de la exploración petrolera.
.jpg)
Con este encuentro, Socatorres; además ze actualizar su infraestructura para la planificación de futuros proyectos, reafirma la vigencia del patrimonio histórico y documental de la región.
.jpg)
El evento dejó en evidencia que el desarrollo agroindustrial de Torres sigue estrechamente ligado a la memoria de sus pioneros y al estudio de los procesos sociales que definieron la identidad económica local.
Franklin Piña.-
Fotos: Edson Meléndez-

.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
COMENTARIOS