
Asfixiados por los salarios más bajos de la región y una devaluación indetenible que pulveriza sus ingresos, los educadores de Carora y el municipio Torres radicalizan sus acciones de protesta. Bajo la consigna de no salir de sus hogares, el sector educativo convoca a un paro general para este próximo miércoles 10 de junio.

La exigencia del gremio es contundente, centrando sus peticiones en la restitución inmediata de un salario digno y constitucional.
Aunado, demandan la firma de la contratación colectiva, paralizada desde hace años y el ese de la precarización laboral que mantiene a miles de docentes bajo el umbral de la pobreza extrema.
A esta jornada de protesta nacional y civil se suman los docentes jubilados, el personal obrero y administrativo.
La coalición sindical de la entidad insiste en que la educación pública está en terapia intensiva y que, sin sueldos justos ni condiciones infraestructurales dignas, es materialmente imposible mantener las escuelas abiertas.
Con esta paralización de "puertas adentro", el magisterio torrense busca enviar un mensaje contundente al Ejecutivo Nacional: el hambre no enseña y las aulas vacías son el reflejo de un sistema educativo abandonado.
Yóselin Álvarez.-
Foto: REFERENCIAL
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