
Aulas vacías y decanatos con poca presencia de estudiantes y trabajadores fueron el reflejo de la realidad de crisis en la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA). Este martes 19 de mayo, la institución acató el paro nacional universitario de 24 horas, una medida con la que los gremios intentan generar mayor presión por sus reclamos salariales.
Los sindicatos denuncian que acumulan cuatro años sin recibir un ajuste salarial real. Ante este panorama y el costo que implica el traslado diario a las sedes universitarias, la modalidad elegida para esta jornada fue de paro no presencial.
«Decidimos que el paro es no presencial, sin actividades de protesta«, confirmó Déborah Velásquez, presidenta de la Asociación de Profesores de la UCLA (Apucla).
Enfatizó que la medida busca llamar la atención de las autoridades nacionales ante la «asfixia salarial» y la crítica situación de la comunidad universitaria, que incluye no solo a los docentes, sino también al personal administrativo, obrero y a los estudiantes.
«Queremos decir aquí estamos. Miren hacia el sector universitario, reconozcan los años en los que no hemos recibido respuesta, no solamente desde el punto de vista salarial, sino también en el componente de la seguridad social«, expresó Velásquez.
Mencionó que la UCLA cuenta actualmente con una plantilla de 1.700 profesores, sumando al personal activo y jubilado. Detalló, además, que la institución cuenta con la figura del «jubilado activo», profesionales que se mantienen dentro de las aulas para suplir la ausencia de docentes en cátedras fundamentales para la formación de los estudiantes.
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