
En el marco de la celebración del Día de las Madres, el clima de festividad ha sido sustituido por la incertidumbre para numerosas familias que denuncian detenciones arbitrarias y persecución política. Para mujeres como Blanca Guerrero y Miriam González, la fecha se ha transformado en un recordatorio de los procesos judiciales que enfrentan sus hijos y la lucha por la reunificación familiar en un contexto de alta sensibilidad social.
Blanca Guerrero, madre de José y Omario Castellanos, relató su experiencia tras haber sido detenida junto a sus hijos el pasado 16 de octubre de 2026. Guerrero describió el periodo de reclusión compartida como la etapa más difícil de su vida, marcada por el miedo y la falta de información veraz sobre el estado físico de sus hijos durante su permanencia en el centro penitenciario Yare II.
“Ya no festejo; ahora lucho no solo por los míos, sino por cada madre que está presa, ya sea en cárceles o en sus hogares, sin poder abrazar a sus hijos”, afirmó Guerrero. Tras su liberación, la madre manifestó que la palabra "justicia" en el país se percibe como una "ilusión" mientras persistan las acusaciones basadas en disidencias ideológicas y detenciones sin el debido proceso.
Por su parte, en el estado Lara, Miriam González compartió la situación de su hijo, Yonathan Medina, quien cumple cinco meses de detención en la sede del CICPC de Barquisimeto. González asegura que su hijo es inocente y denunció que la familia vive en "constante zozobra" ante la falta de claridad en el expediente judicial.
La familia Medina ya había enfrentado un proceso similar en 2018, cuando Yonathan fue vinculado a las investigaciones por el presunto magnicidio contra Nicolás Maduro. “Se revive todo lo vivido en aquel año. Si existiera la justicia, mi hijo ya estaría con nosotros”, expresó González, quien destacó el impacto emocional que la ausencia del padre ha generado en sus nietos.
Pese a las denuncias de violaciones a los derechos humanos y las restricciones a las libertades civiles, estas madres coinciden en mantener una postura de fe. Ambas hicieron un llamado a las familias venezolanas que atraviesan situaciones similares —incluyendo a aquellas separadas por la migración forzada— a no perder la esperanza de una pronta libertad.
La situación de los denominados "presos políticos" continúa siendo uno de los puntos más críticos en la agenda de derechos humanos en Venezuela, mientras organizaciones no gubernamentales y familiares insisten en la necesidad de una revisión profunda del sistema judicial para garantizar el Estado de Derecho.
Redacción: El Informante.-
Fuente: El Impulso
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