Ascardio y la comunidad La Feria mantienen un vínculo de gratitud y pertenencia donde el apoyo en salud, cultura y deporte es retribuido con el cuidado y protección de la institución por parte de sus vecinos.
Los habitantes de la comunidad La Feria se sienten orgullosos de ser vecinos de la Asociación Cardiovascular Centro Occidental (Ascardio) y tener las puertas abiertas para el apoyo de proyectos culturales, deportivos, asistencia médica y hasta en algunas oportunidades para asegurar su ocupación laboral. Coinciden en definir como una mano amiga extendida desde el doctor Bartolomé Finizola, director fundador y el resto de la directiva que los integra como parte de esa gran familia.
Ese ambiente de confianza se aprecia a simple vista, viendo la magnitud de esta edificación del centro asistencial, al este de Barquisimeto y teniendo entre sus límites a sectores populares, tales como el 23 de Enero y el barrio La Feria. No necesitan blindarse de seguridad, porque hay espacios que conectan directamente con las comunidades y terminan siendo los propios habitantes quienes se convierten en fieles protectores de estos espacios.
Es una de las respuestas, en retribución por la confianza concedida y que se materializa con el espacio del Complejo de Salud “La Feria”, cedido por los doctores Finizola y Edson Hernández, siendo director del Hospital Luis Gómez López. Así lo recuerdan las docentes Visney y Vianney Oviedo, quienes además de hermanas, se mantienen vinculadas con esa apertura cultural a la comunidad.
Vianney Oviedo precisa que valoran estas iniciativas de acercamiento con Ascardio. Teniendo más fuerzas con la conformación del grupo de danza, música y folclore “Victoria”, formalmente desde hace nueve años; así como el club “Pum Voley”, dirigido por Yonathan Aguilar que no sólo incluye a niños en deportes, sino también a adultos mayores, bailoterapia para público en general y la hospitalidad para determinada atención en salud.
“Ascardio es una mano amiga con nuestra comunidad y nos ha permitido realizar diversas actividades en pro de nuestros vecinos y en general. Nosotros hemos sido parte de este trabajo que vienen realizando desde hace 50 años, porque no sólo observamos, sino que también apoyamos”, dice Oviedo, directora del grupo de danzas.

Sus recuerdos se sitúan a casi 10 años atrás, cuando el doctor Finizola se interesó por el acercamiento cultural, partiendo del talento de los niños y salvándolos del ocio que podría afectarles en una de las comunidades vulnerables en Barquisimeto. Sabía que no contaban con un espacio para desarrollar todas esas inquietudes y que permitieran luchar por la conservación de tradiciones, de esos aspectos que hablan como identidad de los pueblos.
El tamunangue fue uno de los bailes más representativos y es una de las expresiones con la que han recibido en varias oportunidades a la Divina Pastora, durante la visita de la sagrada imagen a Ascardio. Una fusión entre la cultura y devoción que se puede fundir en la expresión larense, tal como lo vivieron a final de marzo, previo a la despedida de la Pastora de Almas, tras su peregrinaje en la ciudad.
Su rostro se impregna de una sonrisa, al precisar que iniciaron en un área cercana a la biblioteca. Confiesa que se cohibían, ante el temor de interrumpir la rutina del personal con la música y sabiendo que la oficina del doctor Finizola estaba muy cerca. “Pero es tanta su nobleza, que nos veía y escuchaba e indicaba que lejos de molestar, también disfrutaba escuchar esos ensayos”, precisa de la aceptación del grupo de danza que agrupa a niños desde los cuatro años de edad hasta jóvenes, sin quitar oportunidades a adultos mayores.
Esos años dorados también son exaltados, por lo que suelen tener vida activa en los grupos de bailoterapia. Planifican en función del tiempo disponible y pueden ejercitarse, así como relajarse a través de la música, de lunes a viernes y en horario comprendido de 5:00 p.m. a 6:30 p.m.
“El doctor Finizola siempre les insiste que no se pierdan los espacios y cada día resalten más, se puedan organizar más actividades… y que puedan funcionar de diversas maneras”, explica reiterando que lo abrieron por la danza y deportes, pero es satisfactorio poder hacer más actividades. Demuestran que valió la pena el acondicionamiento, quedando al resguardo y asegurando las actividades permanentes, lugares activos para la formación integral del individuo.
Describe los testimonios de los representantes como maravillosos y de agradecimiento, porque sus hijos están haciendo vida cultural en varios espacios con tranquilidad y seguridad. También reconocen ese apoyo permanente con la dotación de alpargatas que son costosas. Además de presentarse en eventos importantes de Ascardio, incluso en un aniversario en conjunto con la Orquesta Mavare, con un montaje que resaltó personajes, como la Loca La Veragacha y el Caimán de Sanare.


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