
Con más de 800 músicos se llevó a cabo la celebración del día nacional del cuatro en Barquisimeto, ciudad musical de Venezuela, lo que se convirtió en una de las postales culturales más potentes del año en la entidad: una marea de cuatristas que, con afinación perfecta y el ímpetu de la juventud, hicieron resonar las cuerdas en un homenaje al instrumento insigne de nuestra tierra.
El encuentro no solo conmemoró el Día Nacional del Cuatro, sino que transformó un lugar emblemático de la ciudad en un conservatorio a cielo abierto, allí, la destreza de los ejecutantes demostró por qué Lara sigue siendo la reserva moral y artística de la música en el país.
Un despliegue territorial
La logística del evento permitió la movilización de delegaciones provenientes de nueve núcleos del estado, Omar Torrelles, Gerente Estadal del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela en Lara, destacó el esfuerzo de traslado y preparación de los niños y jóvenes que viajaron desde los municipios Iribarren, Palavecino, Torres, Urdaneta, Morán y Simón Planas.
«En la tarde de hoy nos hemos reunido en este lugar emblemático para la ciudad y para el estado, ya que representa la figura del instrumento más autóctono que tenemos. Estamos celebrándolo con un repertorio muy variado que fue abordado a través de la música venezolana y piezas muy reconocidas en nuestra región», explicó Torrelles.
El gerente subrayó que esta actividad es apenas un «abreboca» de lo que la institución prepara para el próximo 28 de mayo, fecha en la que celebrarán por todo lo alto el 50° aniversario del Sistema en el estado Lara.
Uno de los puntos más destacados de la jornada fue la visibilización del programa Alma Llanera, el cual ha logrado que el cuatro venezolano deje de ser visto únicamente como un instrumento de acompañamiento para ser tratado con el rigor de un instrumento solista de concierto.
Eduardo Álvarez, parte del equipo de enlaces regionales de dicho programa, resaltó que la integración del cuatro y la percusión afrovenezolana en el currículo del Sistema ha marcado un antes y un después en la educación musical del país.
«El cuatro está inmerso en prácticamente todas las manifestaciones tradicionales culturales de nuestro país. Desde hace un tiempo ha tenido un auge bien importante como solista. Antes, el Sistema era solamente los instrumentos de la orquesta sinfónica, la parte académica; ahora la parte instrumental popular está totalmente integrada», señaló Álvarez.
Generación de relevo
Durante el concierto, se pudo observar desde pequeños que apenas inician su formación hasta jóvenes avanzados que lideran las cátedras en sus respectivos municipios. Álvarez aprovechó la vitrina para enviar un mensaje a quienes ven en la música un proyecto de vida.
«Que estudien nuestras tradiciones y sepan lo importante que son para nosotros los venezolanos. La parte académica es un complemento fundamental para lo tradicional».
Con información de IMP.-
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