
El movimiento laboral venezolano calienta motores para el próximo 1 de mayo. Bajo la consigna de una "verdadera unidad", las principales centrales obreras (CTV, UNT, CUTV y CGT) y más de 200 sindicatos anunciaron una movilización nacional para exigir lo que el Ejecutivo mantiene bajo llave: un salario digno y el fin de la política de bonificación.
En Caracas, la marcha partirá desde la Plaza Brión de Chacaíto con destino a la Plaza Morelos. La presión marca una visita clave: el 28 y 29 de abril llegará una delegación de la OIT para el quinto foro de diálogo social. Allí, los gremios llevarán las cuentas claras.
El dato de terror: El salario mínimo cumple cuatro años congelado en 130 bolívares, una cifra que Carmen Teresa Márquez (FVM) calificó de "insuficiente" frente a una canasta alimentaria que vuela en dólares.
Las exigencias: Aumento salarial inmediato (ajustado al Art. 91 constitucional), eliminación del instructivo Onapre y el fin del sistema Patria como vía de pago.
Para José Vicente Rivero (CTV) y Mauro Zambrano (Red Sindical Venezolana), el Día del Trabajador es solo el inicio. Advierten que, de no haber anuncios reales, la conflictividad en sectores críticos como salud y educación se profundizará.
La petición a Miraflores es una sola: que las fuerzas de seguridad permitan la protesta sin las habituales "contramarchas" ni represión, en un momento donde el país intenta mostrar una fachada de normalización democrática ante los ojos del mundo y de la OIT.
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Fuente: EL NACIONAL
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