La noticia sobre el plan piloto en Caracas de una gasolina premium de 97 octanos a un costo de 1 dólar por litro ha encendido el debate en las estaciones de servicio de la capital larense. Ante la posibilidad de que esta modalidad se extienda al occidente del país, consultamos la opinión de los conductores locales, quienes se debaten entre la protección de sus motores y el fuerte impacto en sus bolsillos.
El dilema: Calidad vs. Costo
Para muchos, el principal atractivo no es solo el octanaje, sino la promesa de aditivos importados que eviten las constantes visitas al mecánico.
«Lo importante es que tenga los aditivos necesarios para que los carros no vayan tanto al taller. Cada dos o tres meses hay que hacer servicio de inyectores y lavar el tanque, y eso es costoso. Si tiene los elementos adecuados para que el carro no se dañe tanto, no importa si es de 91, 95 o 97″, afirmó Alfredo Urquiolamientras esperaba para surtir.
En sintonía, Daniel Escobar destacó que esta opción «mejoraría el rendimiento de los vehículos y evitaría que muchos tengan que modificar la computadora para que puedan trabajar bien».
Por su parte, Rubén Martínez y Robert León coincidieron en que los vehículos de alta gama necesitan urgentemente un combustible de mayor calidad para optimizar sus motores.
¿Están dispuestos a pagarla?
A pesar de los beneficios técnicos, el precio de 1 dólar por litro (el doble de la tarifa internacional actual de $0.50) genera resistencia.
«Un dólar me parece como mucho, porque hoy pagamos un dólar por dos litros», señaló Robert León, reflejando el sentir de quienes cuidan el presupuesto diario.
La resignación: Para otros, como Urquiola, no hay opción: «Si no estoy dispuesto, tendría que comprarme una bicicleta obligatoriamente. Hay que hacerlo porque es un medio de transporte importante para los que trabajamos».
Estrategias de ahorro: Algunos usuarios, como José Hernández, ya visualizan formas de economizar: «Si es una gasolina que dura más, se podría pensar en echar un poquito de esa y un poquito de la otra». Sin embargo, Hernández mostró preocupación por el método de pago: «Ponerla a lo que no es la moneda oficial cambiaría bastante el precio».
Aunque el plan piloto de PDVSA aún no llega a las Estaciones de Servicio de Lara, el consenso entre los barquisimetanos parece claro: existe una alta disposición a pagar por calidad para salvar sus vehículos del deterioro, pero el precio de un dólar por litro sigue siendo una barrera crítica que muchos solo cruzarían por estricta necesidad.
Oriana Lorenzo/ Noticias Barquisimeto

COMENTARIOS