El debate sobre la dolarización oficial en Venezuela ha vuelto al primer plano tras las recientes declaraciones de los economistas Tamara Herrera y Ronald Balza. Para Herrera, directora de Síntesis Financiera, la dolarización representa un «dilema» que los países suelen adoptar para gestionar crisis de confianza, devaluaciones agresivas e hiperinflación.
Según Herrera, en una entrevista para Unión Radio, recurrir a la moneda estadounidense funciona como una vía para retirar al Estado las herramientas que debilitan la moneda local. No obstante, aclaró que esta vía no es mágica: exige una economía diversificada, más allá del petróleo, y una gestión fiscal transparente.
«Si dolarizas sin estar listo, producirás una estabilización de ‘prisión enana‘», advirtió, señalando que el éxito depende de la capacidad del país para atraer inversión extranjera al no poder emitir dinero propio.
Circulación bimonetaria
En la acera opuesta, el economista Ronald Balza rechazó la premisa de que el dólar posea una capacidad intrínseca para estabilizar precios o promover el crecimiento. Balza, en la nota difundida, argumentó que la inestabilidad suele ser culpa de un mal manejo de las políticas económicas y no de la moneda en sí, recordando que naciones dolarizadas, como el propio Estados Unidos, han enfrentado crisis, desempleo e inflación.
Balza defendió los beneficios de la circulación bimonetaria, explicando que disponer de una moneda propia permite resolver diversos costos transaccionales. Para el experto, el verdadero desafío no es qué moneda usar, sino gestionar correctamente la tasa de cambio y permitir que el ciudadano pueda ahorrar o transaccionar según sus necesidades, sin depositar una fe ciega en una divisa extranjera.
Con información de IMP.-

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