Turistas que transitan diariamente por la carretera que conecta los pueblos de San Pedro y Barbacoas para llegar a la Cascada El Vino, una de las maravillas naturales más emblemáticas del estado Lara y uno de los principales atractivos del Parque Nacional Dinira, han mostrado preocupación por la acumulación constante de desechos sólidos y líquidos a orillas de la vía, provocada por la falta de servicios regulares de aseo urbano y de una correcta gestión de residuos en el área.
En el lugar se puede constatar la presencia de basura que afectan visualmente el entorno natural y representan un riesgo para la salud pública y la fauna local. Esta situación, no solo impacta negativamente la experiencia de los visitantes, sino que además perjudica a las comunidades que dependen de actividades como el turismo y la agricultura para su sustento diario.
Los guías que transitan regularmente por esta carretera aprovechan para concienciar a los visitantes sobre el impacto de dejar residuos en el camino, recordándoles que cada bolsa de basura abandonada, cada envase tirado y cada residuo, sin disponer adecuadamente, contribuye al deterioro del ambiente y pone en riesgo la salud de todos.
La ingeniera Estefani Delvillar, guía certificada por el INCES en turismo y organizadora de Rutas de Lara, ecoturismo y aventura, señaló que tras años de visitas guiadas hacia la Cascada El Vino, este tramo se ha transformado, lamentablemente, en un vertedero improvisado.
“Este lugar, que debería ser un ejemplo de turismo sostenible, hoy se encuentra amenazado por el abandono y la falta de una gestión adecuada de los residuos. Se observan incluso animales alimentándose de la basura, lo que representa un riesgo para la fauna y para la salud pública”, afirmó Delvillar.

Un problema que requiere corresponsabilidad
El Licenciado en Estudios Ambientales, Franklin Noguera explicó que la acumulación de residuos es un problema de alcance global que, en Venezuela, se agrava por la falta de planificación, inversión y educación ambiental.
“Abordar esta situación requiere disposición, inversión y formación ciudadana. La falta de recolección de residuos y desechos genera focos infecciosos, malos olores y enfermedades”, indicó Noguera.
El especialista insistió en que las soluciones deben ser inmediatas y sostenibles, incluyendo:
- Separación de residuos y colocación de contenedores adecuados a lo largo de la vía.
- Jornadas de saneamiento y limpieza comunitaria.
- Campañas de reciclaje y sensibilización ambiental dirigidas a visitantes y pobladores.
- Instalación de puntos de acopio y señalización preventiva en los tramos críticos.
Noguera enfatizó que la corresponsabilidad es compartida entre los municipios Torres y Morán, donde se encuentran las poblaciones de San Pedro y Barbacoas, y señaló que ambas jurisdicciones deben unirse para buscar soluciones rápidas y efectivas.
Promover el reciclaje y la reutilización
Actualmente, en Venezuela existe la Ley de Gestión Integral de la Basura, que obliga a regular el manejo de residuos para disminuir su generación, prevenir riesgos a la salud y al ambiente, así como promover el reciclaje y la reutilización.
Esta legislación establece que las autoridades municipales son responsables de la recolección, transporte y disposición final de los residuos, incluyendo la transformación de vertederos a cielo abierto en sistemas controlados como rellenos sanitarios, además de la posibilidad de aplicar incentivos para fortalecer el reciclaje.
Para los defensores del ambiente y guías turísticos, el deterioro de las vías más la contaminación en estos sectores turísticos, no solo afecta el turismo y el entorno ecológico, sino también la calidad de vida de las comunidades.
Redacción: Darwin Montes.-
Con información de IMP.



COMENTARIOS